NOTAS 1° CUATRIMESTRE 2015

NOTAS 1° CUATRIMESTRE 2015
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miércoles, 1 de julio de 2015

miércoles, 13 de mayo de 2015

Página 12. Ex empleados cuentan como trabajan en la estancia de Ramón Puerta

PÁGINA 12
Economía  |  Domingo, 3 de mayo de 2015
EX EMPLEADOS CUENTAN COMO TRABAJABAN EN LA ESTANCIA DE RAMON PUERTA
“Nos llevaban engañados”
Una nueva inspección a los campos del ex gobernador misionero, hoy en el Frente Renovador de Sergio Massa, recogió más pruebas de la explotación de personas denunciada hace un año. Dos ex tareferos cuentan cómo trabajaban. “Hasta ir al baño era peligroso.”
“Nos dijeron que íbamos a estar en casas y nos pusieron en carpas”, aseguran los ex tareferos que fueron contratados en la estancia I Porá.
Por Sebastián Premici
Cinco bidones de glifosato a un costado del camino. Una lona negra que una vez fue parte de una carpa en la que vivían cinco personas, hacinadas. Una vertiente de agua no potable utilizada por los tareferos para bañarse, saciar la sed, cocinar. A poco más de un año de la denuncia penal por trata laboral contra el ex gobernador de Misiones, Ramón Puerta, la Fiscalía Federal de Posadas realizó una inspección ocular en la estancia I Porá, en la localidad de Parada Le, donde el año pasado el Renatea encontró 60 trabajadores sin registrar, de los cuales 40 de ellos vivían en campamentos en condiciones infrahumanas. Durante la inspección, realizada por el secretario de la fiscalía, Andrés Stuber, junto al principal denunciante –de quien no daremos su nombre para preservar su identidad y seguridad personal– pudieron observarse los restos de los campamentos descriptos. La inspección, autorizada judicialmente, fue incorporada como prueba a la causa. La Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex) colabora en el expediente.
Puerta se valió de sus propios medios de comunicación para cuestionar la denuncia en su contra, incluso llegó a realizar una cámara oculta contra el primer tarefero que lo denunció. Página/12 viajó a Misiones para dialogar con dos tareferos, hermanos, que el día de la inspección realizada en enero de 2014 huyeron por pedido del capataz de la finca. Después de un año, y luego de haber atravesado por situaciones similares con otros empresarios, rompen el silencio para hablar sobre el caso Puerta. Su relato coincide con las pruebas ya aportadas en el expediente. Sus identidades también serán preservadas. En esta crónica serán referenciados como Carlos y Alberto.
Carlos dice tener 40 años, aunque los datos de su DNI arrojan una edad un poco más joven. Trabaja como tarefero desde el día en que cumplió veinte. Nunca fue a la escuela y en su vida solamente estuvo en blanco en dos oportunidades, según su relato. Su hermano, Alberto, es más chico, cuenta que tiene 25 años –dato que coincide con su DNI– y es tarefero desde los diez años, siempre al lado de su hermano. Está casado, es padre de cuatro hijastras y un “varoncito”. A diferencia de su hermano, logró finalizar la primaria. Carlos no tiene familia. El diálogo con este diario fue en la ciudad de Oberá.
-¿Por qué antes huyeron y ahora se animan a contar lo que les pasó? –les preguntó Página/12 a los dos hermanos.
–Yo sé lo que es la gente de los yerbatales, cuántas veces vi que agarraban gente, por eso sé todo eso y sé muchas cosas. Los capataces de los campos les mienten a los trabajadores. Yo les decía miren, miren en la tele que no estoy mintiendo, y después me terminaban dando la razón –respondió Alberto.
–¿Cómo llegaron al campo de Puerta?
–El capataz Sergio Poliszczuk vino un día al barrio, el barrio Copisa, y ahí nos invitó para ir al yerbatal, nos preguntó si queríamos tarefear. Ahí yo le pregunté a qué yerbal íbamos. Enseguida supe que era de Puerta. Ya había estado una vez ahí, me había llevado el mismo capataz.
Poliszczuk mantiene una larga trayectoria comercial con Puerta, tal como reconocieron los abogados del ex gobernador y actual aliado de Sergio Massa en un escrito presentado ante el Renatea. La estructura que va desde Puerta hasta los tareferos explotados es la siguiente: el ex mandatario es dueño del campo, que es administrado por una empresa suya y de su familia, llamada Yerbatera Misiones SRL. Desde la sociedad de responsabilidad limitada contratan a Poliszczuk para que éste a su vez subcontrate a otros contratistas y tareferos. Toda la yerba que levantan en el campo I Porá a través de esta estructura es comercializada por Puerta (ver aparte).
–¿Les habían prometido buenas condiciones de trabajo? –preguntó este diario.
–Nosotros le preguntábamos si íbamos a ir en casa y el decía que sí, que sí –respondió Carlos.
–Nosotros fuimos y él dijo (Poliszczuk) que nos iba a llevar en casa y nos pusieron en carpa. Llegamos de noche, preguntamos dónde era el agua, nos mostraron. Era fea, tenía microbios, y la gente tomaba igual, había animales en el agua. Alguna gente salió enferma. Acampamos en una tacuara (N.d.R: unas cañas finitas apoyadas en el suelo que servían de soporte para los colchones). Fuimos engañados –acotó Alberto.
La comida debían comprársela a Poliszczuk, aunque rara vez podían cocinar porque las hormigas invadían cualquier cosa que se acercara al piso o a una olla.
–Todo era muy peligroso, hasta ir al baño. Hacíamos todo en el monte, en el yerbal, era muy feo –recordó Alberto.
La inspección en el campo I Porá arrojó que en el lugar había tres cuadrillas con trabajadores precarizados y bajo condiciones de vida paupérrimas. En la cuadrilla manejada por Héctor Luis Díaz fueron hallados 19 trabajadores, de los cuales 17 no estaban registrados. La segunda cuadrilla estaba manejada por Domingo Castillo. En este caso se encontraron 15 peones también en una situación paupérrima. Y la tercera era administrada por Raúl Rivas con 27 peones precarizados. Uno de los tareferos era menor de edad. En el lugar había más de 20 carpas. Ante la inspección del Renatea, muchos trabajadores optaron por ocultarse.
–Estábamos tarefeando, vimos la camioneta, y yo corrí. Porque el capataz me dijo que corriera –acotó Alberto.
–¿Hacia dónde corrieron?
–A la tapera, al monte. Después nos sacaron de ese lugar y nos pusieron en otro lado, en otro campamento, no se podía dormir de las hormigas que había. Pero levantaron la cuadrilla porque supuestamente iba a haber otra inspección. Eso fue un sábado (N.d.R: la primera inspección del Renatea fue el jueves 30 de enero de 2014). Nos dijeron que nos escondiéramos otra vez. Estuvimos escondidos hasta el domingo a la mañana, en Cafundó. Un día entero estuvimos escondidos. A las 11 de la mañana del domingo mandaron el camión para sacarnos de ahí. Después volvimos a Oberá –detalló Alberto.
Cafundó o La Gilda es el nombre que le dieron los lugareños a la última parte de la Colonia de Parada Leis, a unos 15 kilómetros de la ruta, cerca del campo de Puerta.
–¿Cuántos estaban en las mismas condiciones que ustedes?
–Eramos 40 –aclaró Carlos.
–¿Y cuántos se escondieron?
–Conmigo se escondieron 4 que ahora están tarefeando en otro lado –sostuvo Alberto.
Cuando el año pasado le preguntaron a Ramón Puerta por la situación de los tareferos hallados en su estancia, el ex presidente interino respondió: “Veremos si es así o no. No quieren tomar trabajo en blanco para no perder los Planes Trabajar”.
–¿Tus compañeros sabían que estaban trabajando para el campo de Puerta?
–Sí, ellos sabían. Algunos iban por primera vez, y yo se los comentaba. Yo pensaba que por la manera en la que dormíamos, la inspección iba a caer. ¿Cómo sabés Alberto?, me decían. Mis compañeros me apoyaban y yo los apoy{e a ellos.
–¿Lo volvieron a ver a Poliszczuk?
–No apareció más, no sabemos nada. No recuperamos nada, nunca nos pagaron –acotó Carlos.
–Volvieron a trabajar en carpa en algún otro campo?
–Sí, y estuve muy mal, también bajo carpa, y ahí hice la denuncia para que se hiciera algo. Yo tuve que ir al hospital, no sé si me había picado un bicho. Desde ahí nunca más estuve en cuadrilla –narró Alberto.
–¿Declararías en la Justicia?

–Sí, pero no me llamaron.

Lula sale a defender los derechos laborales

EL EX MANDATARIO Y REFERENTE DEL PT VIAJARA POR TODO BRASIL EN APOYO A LAS CONQUISTAS DEL GOBIERNO
Lula sale a defender los derechos laborales
El 1º de mayo, Lula y Dilma sonaron afinados en el rechazo a la ley de tercerización laboral impulsada por un frente conservador que cuenta con mayoría en el Congreso. La mandataria aseguró que el plan de ajuste no violará las leyes de trabajo.
“Estoy convencido de que Dilma tiene que vetar la ley de tercerización”, afirmó el ex tornero mecánico ante sus simpatizantes.
Por Darío Pignotti
Desde Brasilia
Con el oficio de un líder, Luiz Inácio Lula da Silva escogió el 1º de mayo para comunicar, ante miles de trabajadores, que viajará por todo Brasil en defensa de los derechos laborales y contra la coalición formada por la prensa “basura” y la oposición conservadora embarcadas en una estrategia para derrocar a la presidenta Dilma Rousseff.
“Tengo ganas de pelear... A mis detractores les digo que voy a comenzar a recorrer el país nuevamente para conversar con los trabajadores, los desocupados, los campesinos. Voy a desafiar a aquellos que no se conforman con los resultados de las elecciones democráticas”, vencidas por Dilma en octubre del año pasado.
“Me mantengo en mi lugar, pero si me llaman para la pelea volveré... No tengo intención de ser candidato a nada, pero tengo voluntad de dar la pelea.” En algunos diarios de ayer se especuló que esa frase de Lula, además de un repudio a la campaña desestabilizadora del ex candidato Aécio Neves, fue el anuncio de que disputará las presidenciales de 2018.
“¿Lula pretende volver?”, indagó Página/12 a Sibá Machado, titular del bloque de diputados del Partido de los Trabajadores.
“Yo creo que quiere, hablé con él, pero no se lo pregunté porque no me respondería, es un líder con mucho oficio político que no habla antes de tiempo pero sabe mandar señales”, dijo Machado. “Si finalmente se lanza como candidato tendrá un respaldo enorme en el PT y el movimiento sindical. La derecha tiene miedo porque es un candidato fuerte” completó.
Afinados
Decenas de miles de adherentes a la Central Unica de Trabajadores (CUT) y el PT asistieron al acto encabezado por Lula en San Pablo, mientras Dilma pronunciaba un discurso a través de su perfil en una red social. Cuando el ex tornero mecánico comenzó su conocido caminar de punta a punta del tablado hubo una ovación en la que pareció resurgir la vieja complicidad nacida en las asambleas contra la dictadura realizados a fines de los ’70 en el estadio de Vila Euclídes, del cordón industrial paulista.
El viernes, Lula y su sucesora Dilma sonaron afinados en el rechazo a la ley de tercerización laboral impulsada por un frente conservador que cuenta con mayoría en la Cámara baja por cuyos pasillos se vio circular a los persuasivos lobbistas de la Federación de Industrias de San Pablo.
“Mi gobierno asumió el compromiso de mantener los derechos y las garantías de los trabajadores” dijo Dilma. “Luchamos muchos años para avanzar, no aceptamos retroceder... Estoy convencido de que Dilma tiene que vetar”, la ley de tercerización, coincidió Lula.
Con esos discursos articulados se dio por tierra con los rumores, alimentados desde la prensa, sobre desinteligencias entre ambos, las que se habrían agudizado debido a la crisis que zarandeó al gobierno desde enero.
Ciertamente, éste fue uno de los 1º de mayo más aguardados desde que el otrora dirigente metalúrgico Lula inició el periplo petista en el gobierno en enero de 2003. A principios de abril cualquier observador honesto habría pronosticado un Día del Trabajador negro para el Palacio del Planalto cercado por las denuncias de corrupción en Petrobras, las amenazas de impeachment del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB) y los ruidos entre el gobierno y los sindicatos preocupados ante la precarización laboral. El locuaz Neves llegó a convocar a una conferencia de prensa para anunciar un inminente pedido de juicio político.
Desafinados
Sin embargo la tormenta perfecta imaginada por algunos no se consumó el 1º de mayo. La derecha partidaria acabó dividida entre ultras y moderados. Neves asociado a sectas émulas del Tea Party, como el Movimiento Brasil Libre (iniciaron una marcha a pie de San Pablo a Brasilia a favor del golpe) insistieron en el juicio político inmediato, propuesta rechazada públicamente por referentes del PSDB como el ex presidente Fernando Henrique Cardoso y el gobernador de San Pablo, Gerardo Alckmin. Otro cisma surgió dentro de la patria judicial donde el Supremo Tribunal Federal se vio obligado a encuadrar a un juez de provincia, Sergio Moro, convertido en un cazador de petistas a los que manda detener sin ninguna observancia del código procesal. (Diez días atrás el apresurado juez Moro detuvo a una petista a la que poco después debió liberar pues la confundió con su hermana.)
Las desinteligencias entre las diversas facciones opositoras permitieron un respiro a la gestión de Dilma en Brasilia y a la laboriosa construcción de acuerdos realizada por Lula en San Pablo.
Ella retomó el gerenciamiento del gobierno con la elaboración de un programa de inversiones en infraestructura y contuvo la impaciencia del mercado al presentar un balance auditado de Petrobras. Y el jueves, un día antes de los actos por el 1º de mayo, recibió a la dirigencia sindical para garantizarle que el plan de ajuste del ministro y ex banquero Joaquim Levy no violará las leyes laborales.
Paralelamente, en San Pablo Lula construía consensos con los movimientos sociales y la dirigencia sindical para marchar contra la precarización laboral y contraatacar a la troika destituyente formada por la oposición partidaria, jueces y medios.
En sus últimas ediciones las revistas Epoca, del Grupo Globo, y Veja (aquella que publicó falsedades sobre las cuentas de Máximo Kirchner) retomaron su escalada de fabulaciones sobre Lula y supuestas tramas de corrupción que salpican a las autoridades.
Irritado Lula respondió: “Allí están esas revistas que son una basura, no valen nada...(sumados) todos los periodistas de Veja y de Epoca no tienen ni el 10 por ciento de mi honestidad”. Y cerró diciendo “no bajaré mi cresta ante las insinuaciones” de la prensa dominante, a la que acusó de intoxicar la información a fin de que su nombre sea citado en el escándalo de corrupción de Petrobras.


viernes, 9 de septiembre de 2011

Encuesta de Generaciones

Deberan realizar entrevistas a 3 personas segun las siguientes categorias
1 mayores de 61
1 entre 41 y 60
1 entre 26 y 40
1 entre 18 y 25

La entrevista debe focalizarse en los aspectios laborales de su vida.
Datos de interes:
Edad de inicio laboral
Escolaridad alcanzada para en su primer trabajo
actividad / rubro
afiliacion sindical
periodo mas largo de trabajo en una empresa
tipo de contratacion
puesto inicial - mayor puesto alcanzado

Deberan presentarlo impreso y traer leido el texto Identidades Astilladas "de la patria metalurgica al Heavy Metal" de Maristela Svampa.

jueves, 12 de noviembre de 2009

LOS PARADIGMAS PRODUCTIVOS TAYLORISTA Y FORDISTA Y SU CRISIS

EL TAYLORISMO
El taylorismo surge en EEUU en un período de expansión económica y de pleno empleo y amplia demanda, alrededor de la segunda mitad del siglo XIX. Pero este desarrollo económico se vio dificultado debido a las restricciones que oponían las corporaciones de los Caballeros del Trabajo.
Segui leyendo haciendo clik en el titulo...


Ford T

Produccion Fordista en Chrysler

Fordismo Vs. Toyotismo

Dictadura y destrucción de aparato productivo